El cercado

Los clientes tienen a su disposición todo el cerro donde se asienta el cortijo, que está cercado perimetralmente con estacas y troncos de castaño.

Se trata de una parcela de aproximadamente 15.000 metros cuadrados, poblada por encinas centenarias, desde la que se domina  un amplio  paisaje.

Cuenta con una zona ajardinada, un pequeño campo de fútbol y bancos repartidos por la parcela.