La piscina

Un camino de adoquines de granito nos conduce desde el porche a la piscina, construida con bordillos de barro cocido y gresite verde para integrarla en el paisaje. Tiene forma de media luna, con 9 metros de diámetro, y una profundidad que oscila entre 80 y 200 cm. Se accede por una escalera de obra semicircular muy cómoda para tomar un baño sentado.

A su alrededor hay un acerado perimetral y una amplia solera con ducha, tumbonas, sombrilla y un banco para sentarse.

Y entre la piscina y el porche, una zona de más de 100 metros cuadrados de cesped y un seto de aromáticas.